Rafael Escalona

Historia · 1926 — 2026

El juglar de Patillal

La historia completa de Rafael Escalona Martínez: el niño de la Sierra Nevada que convirtió al Caribe colombiano en canción y ayudó a hacer del vallenato un patrimonio de la humanidad.

Infancia en Patillal

1926 — 1940

Infancia en Patillal

Rafael Calixto Escalona Martínez nació el 26 de mayo de 1926 en Patillal, un corregimiento de Valledupar enclavado en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta. Era hijo del coronel Clemente Escalona Labarcés, veterano de la Guerra de los Mil Días, y de doña Margarita Martínez Celedón.

Creció rodeado de hermanos y primos en una casa amplia, abierta a las parrandas que recorrían el Cesar y La Guajira. Allí escuchó por primera vez los acordeones de Francisco 'el Hombre', Chico Bolaños y los juglares que iban de pueblo en pueblo cantando lo que veían.

Aunque nunca aprendió a tocar el acordeón, desde niño memorizaba versos, imitaba la cadencia de los cantadores y se asomaba a las tertulias de adultos para entender de qué hablaban las canciones.

Estudios en Santa Marta y primeras canciones

1940 — 1945

Estudios en Santa Marta y primeras canciones

A comienzos de los años cuarenta, su familia lo envió al Liceo Celedón de Santa Marta para continuar el bachillerato. La distancia con su tierra y la disciplina del internado se convirtieron en materia de inspiración.

En 1943, siendo aún estudiante, compuso 'El hambre del liceo', una crónica jocosa sobre la dieta del colegio. Fue el comienzo de un método que lo acompañaría toda la vida: cantar lo que vivía, con nombres propios, fechas y lugares verificables.

En esos mismos años escribió 'La vieja Sara' (1944), retrato costumbrista de una mujer del Cesar, que rápidamente fue grabada por agrupaciones de la región.

Crónicas del Caribe

1945 — 1960

Crónicas del Caribe

Entre finales de los cuarenta y los cincuenta, Escalona consolidó un cancionero único en la música colombiana: 'El testamento' (1949), 'El almirante Padilla' (1947), 'La casa en el aire' (1956) y 'La maye' (1957), entre muchas otras.

Cada canción es una crónica: hay una despedida real, un buque que zarpa, una hija a la que protege de pretendientes, un amor imposible. Sus letras, breves y precisas, se cantaban en los pueblos antes incluso de ser grabadas en discos.

En esa misma época forjó una amistad entrañable con Gabriel García Márquez, quien afirmaría años después que Cien años de soledad no era más que 'un vallenato de 350 páginas'.

Festival de la Leyenda Vallenata

1968

Festival de la Leyenda Vallenata

El 27 de abril de 1968, junto a Consuelo Araújo Noguera ('La Cacica') y el entonces dirigente liberal Alfonso López Michelsen, fundó en Valledupar el Festival de la Leyenda Vallenata.

El certamen institucionalizó las cuatro modalidades del género —son, paseo, merengue y puya— y creó la categoría de Rey Vallenato. Hoy es la principal celebración del folclor del Caribe colombiano y reúne cada año a miles de visitantes.

Escalona fue jurado, anfitrión y, sobre todo, embajador del festival durante décadas.

La serie 'Escalona' y el reencuentro nacional

1991

La serie 'Escalona' y el reencuentro nacional

En 1991, RCN Televisión estrenó la serie 'Escalona', protagonizada por un joven Carlos Vives. La producción dramatizó episodios de su vida y rescató sus canciones para una nueva generación.

El éxito fue inmediato: las grabaciones de Vives a partir de las composiciones de Escalona renovaron el vallenato, lo proyectaron internacionalmente y abrieron el camino a lo que hoy se conoce como vallenato fusión.

Despedida del maestro

2009

Despedida del maestro

El 13 de mayo de 2009, Rafael Escalona falleció en Bogotá a los 81 años. Su muerte fue declarada duelo nacional y miles de personas lo despidieron en Valledupar, donde reposa.

Dejó más de un centenar de canciones, una familia que custodia su archivo y una Fundación dedicada a preservar y difundir su obra.

Un legado que sigue cantando

Hoy / Today

Un legado que sigue cantando

En 2015, la UNESCO declaró la música vallenata tradicional Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconocimiento que consagra el género que Escalona contribuyó a estructurar y dignificar.

La Casa Museo Rafael Escalona, en Patillal, conserva manuscritos, acordeones, fotografías y objetos personales del maestro, y abre sus puertas al público con recorridos guiados, conciertos y programas educativos.

“Cien años de soledad no es más que un vallenato de 350 páginas.”

Gabriel García Márquez

Visita la Casa Museo

Recorre las habitaciones donde Escalona escribió sus crónicas y escucha el vallenato como nació.

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